Estimada persona: Me gustaría que al escuchar esta grabación, o a leer el texto, en el caso de que llegues al final de la misma, que sea para tu bien, ese es mi deseo.
Presta pues atención.
Mi nombre es Tomas Etxabe.
Soy autodidacta, me he hecho a mí mismo, mis circunstancias, siempre aprendiendo, buscando y renovando. La tribu aborigen de Australia llamada Los Auténticos, nos dice:
“De la misma manera que la culebra va renovando su piel, nos toca renovarnos y ser mejores personas en la medida que avanza el tiempo”.
He sido partícipe de actividades socio-políticas, he sido también sindicalista, en una época en que los sindicatos no eran legales, y también luego. Siempre con la intención puesta en un mundo mejor, en el bienestar de la ciudadanía. Reivindicando el cambio de las estructuras socio-políticas. El bien general como objetivo.
Pero resulta que observando desde mi particular atalaya actual, había algo que no me acababa de gustar, me refiero al comportamiento hacia la persona misma y hacia el resto de la humanidad. Particularmente de esa persona que trataba de cambiar las estructuras. Salta a la vista que yo era una de ellas.
Actualmente, me doy cuenta de algo que antes no estaba en mi agenda, por llamar de alguna manera, y que tiene una importancia grande para quien pretende mejorar el mundo, las condiciones, y ese “algo” es precisamente: “Eso que deseas para ti, que lo sea también para el resto”.
Y como ya sé que cada palabra lleva su resonancia, sé también que toda resonancia es energía. Por ello, te será fácil darte cuenta que tiene su importancia, que cada palabra ha de ir cargada de buena intención. En eso estamos.
¿Qué es lo que sostiene al Universo si no es la Energía?. Es conocida la fórmula E=mc2. Es decir, la Energía es igual a la Masa multiplicada por la velocidad de la luz al cuadrado. Lo que viene a decir que todo es energía.
De ello se deduce que el comportamiento de cada cual afecta a la vida misma, afecta a nuestro entorno y al mundo global. ¿Y eso?: simplemente porque somos una Unidad, o parte de la misma. Hay quien le llama a esto un Holograma.
Anteriormente, me he referido a los comportamientos. ¿Y de dónde parte el comportamiento?, del pensamiento, está claro. Podemos preguntarnos donde surgen los pensamientos, pero no es eso lo que ahora corresponde. Lo que sí sabemos es que los pensamientos se alojan en el cerebro. Son miles la cantidad de pensamientos que tenemos a lo largo del día. Y sabemos también que los pensamientos están directamente relacionados con las creencias. La correspondencia es total.
Y existe algo que todavía no se ha mencionado, las emociones. Esa sensación, ese sentir interior, la emoción que lleva su resonancia energética. He aquí algo muy interesante: la creencia-el pensamiento-el comportamiento-la emoción. Todo ello, no es más que la traslación de la energía.
Y ocurre todo esto en este modelo de sociedad, estamos dentro, con nuestro comportamiento. Un modelo social que destaca básicamente por el grado de competencia, el proceder negativo nos lleva a ello. A decir verdad, son comportamientos que han triunfado, y claro está, viene marcado por las creencias.
Es la actitud materialista la que es dominante, entre otras cosas porque se piensa que aquí acaba todo, cuando el corazón deja de funcionar. ¿Y si no fuera así?, ¿Qué ocurre con el alma?, ¿Dónde anda o dónde está el subconsciente o inconsciente?.
La persona es más que materia, es un ser espiritual, aunque no sé exactamente lo que esto significa. Estamos creando ondas de energía constantemente, sean de unas características u otras. Electrones, protones, partículas atómicas, átomos, moléculas,… a saber. Es un tipo de energía que cada cual creamos.
¿Ha avanzado la humanidad?, diría que sí. Sólo que en estos momentos eso de avanzar está en entredicho. A lo largo de la historia, la colaboración ha sido el factor social de empuje, el hacer solidario. Si bien la actitud individualista/egoísta, ha estado siempre presente. Y atención, vivimos de espaldas a la Naturaleza. ¿Tenemos remedio?.
Tenemos un buen ejemplo de colaboración social, no tan lejano, hace 10.000 años. Me estoy refiriendo a los Pueblos Iberos. Destacaban en la colaboración mutua, en la disposición solidaria hacia el exterior, y en el vivir integrados en y con la Naturaleza.
Hoy en día, la mayor parte de la población está enferma. Es justo, lo que una minoría desea. El enfermar, se ha convertido en un gran negocio. Decir que la humanidad vive de espaldas al ser biológico, me parece que es una afirmación acertada. Aquí, tenemos mucho que analizar.
A unas pocas personas les va bien económicamente, pretenden una sociedad enferma. Pero viene la gran pregunta: ¿Qué hace cada cual?. Su negocio, tiene que ver, y mucho, con nuestro comportamiento, con nuestras creencias. No nos creemos que somos verdaderamente personas creadoras.
Qué curioso, tenemos la costumbre de echar la culpa a los demás. Es lo más fácil y lo más dañino a la vez. Esa manera de vivir culpabilizando a la otra parte es justo para “echar balones fuera”, valiéndonos del dicho popular. En la realidad, que es terca ella, no ocurre así. Es el momento de asumir la responsabilidad propia, dejando de lloriquear permanentemente.
Con esto, no pretendo decir que la otra parte hace todo bien, faltaba más. Sobre todo, esa minoría que no da la cara pero que manipula valiéndose de su poder, de las autoridades que dan por buenos los dictados de dicha minoría, de esa patronal que se presta a ello, etc… Pero lo que quiero decir es que la responsabilidad que a cada cual corresponde, la asumamos.
En estos momentos, la humanidad anda alejada de una vida armoniosa. La demanda de un determinado concepto de progreso, está colocando las cosas patas arriba. Quien puede a quien, competencia, como decía antes. Como si la Naturaleza no fuera parte de la humanidad.
No te sorprendas, todo tiene que ver con las creencias. Se piensa que todo es válido según nos interese. Estamos en democracia, o eso dicen, y viva el mercado libre. Y así, lo que es ajeno, importa en la medida que va bien según interesa.
Una mayoría vive como si todo correspondiera a ésta vida, digamos a ésta materia. Este pensamiento, ésta creencia, lleva a tomar la vida principalmente con un comportamiento egoísta. Lo que importa es salvarnos aquí como sea, ganar aquí. Ya decía antes, todo es energía. Lo que está ocurriendo es que la desarmonía se va adueñando en el día a día.
Una minoría, cada vez más amplia, sí se da cuenta, la advertencia ya está presente, ya se está en ello, se está en el proceso de desaprender. Aún y todo, queda mucho todavía, el desequilibrio es grande. Y así, enfermamos, perdemos la salud, la luz de alarma se ha encendido.
Las creencias nos llevan a un pensamiento concreto, los pensamientos llevan a comportarse de ésa manera, y como consecuencia viene la actitud, y así las células quedan bajo la influencia de la acidificación. Lipton ya nos habla de la importancia de la membrana celular cono consecuencia de las emociones, y Hamer nos ha dejado el legado de cómo envenenamos las células. Es evidente que hay tema para aprender y cambiar.
Si la Humanidad interpretando holísticamente, fuera armoniosa, integrada en la Naturaleza, no estaríamos en la situación actual. Se trata de hacer una piña con ésa energía inteligente que sostiene al Universo.
Decía al comienzo que la palabra misma es energía, y cómo no, también el pensamiento. En el momento que la biología humana tropieza con los pensamientos negativos, el cuerpo y el alma lo manifiestan. Es eso exactamente lo que a mí me ocurrió, y a otras muchas personas. Hasta el punto que algunas de ellas acabaron falleciendo. Un recuerdo.
Atención cuando el cuerpo, el Ser, expresa algún desequilibrio, pues algo no va bien en nuestra vida. Es posible que no nos demos cuenta a qué se debe lo que ocurre, pero a nuestro inconsciente, subconsciente o digamos el alma, o lo que cada cual crea, le estamos emitiendo mensajes incoherentes, y como consecuencia, la desarmonía toma el relevo.
Esa desarmonía va más allá. Y así se va generando un modelo de sociedad. Cada cual con su responsabilidad, mayor o menor.
El pensamiento toma aquí una gran importancia, no sólo porque es energía, pues nos lleva también a un modo de comportamiento. Estamos modelando el planeta Tierra. Unas personas se dedican a dominar a otras, y esas otras personas frente al dominio nos acogemos a pensamientos de baja vibración.
Y para poder salir de ésta situación de desequilibrio y desarmonía, sí o sí, ha de salir triunfadora la actitud amorosa hacia el resto de la humanidad. Como dice Hawkins: “El amor no es una emoción, es una forma o un modo de ser y estar con el mundo”. Diría que, aunque muy resumido, es un concepto bastante bien definido.
Esta reflexión, nos lleva de nuevo a los pensamientos. Y tal proceder nos ha de llevar necesariamente a lo siguiente: “Eso que deseas para ti, que lo sea para la otra parte”. De no ser así, hay algo en el interior de cada cual que no va bien. Un pensamiento negativo nos hace mal y puede hacer mal, un pensamiento positivo es bueno para la persona y también para el resto.
He aquí lo que dice el Doctor Escudero: “Los pensamientos son como las manos del alma, que modelan la vida de la persona”. Y digo más: “La salvación del mundo está en la actitud amorosa, en el temor y el miedo está la destrucción”.
Ya te habrás dado cuenta a estas alturas, que tanto las creencias como los pensamientos, van de la mano. Y también los pensamientos y las emociones. Es posible pues, que tengamos la necesidad de un cambio de creencias, y claro está, no siempre es fácil, pero es posible, nos domina la creencia de que las que tenemos son las adecuadas.
Todo esto ha de ser revisado, de la otra manera tenemos el riesgo de caer en el dogmatismo. La tarea es la de desaprender. Hay creencias, que son como los ladrillos que bloquean el camino.
Las creencias con las que andamos por la vida tienen que ver en buena medida con las de nuestro padre y de la madre, de la familia, de la vecindad, de la monja o del cura, del maixu o de la andreño, etc… Cada cual lo ha hecho con buena intención, así es. Pero dicho comportamiento, en ocasiones, es errónea, no necesariamente es correcta.
Toda generación ha de ser superadora, ha de evolucionar. ¿Qué quiere decir esto?, que se tienen que dejar de lado o se tienen que transformar las creencias viejas, las que nos paralizan. Interiorizar nuevas creencias que nos empoderen.
Dado que el Universo está sostenida por la Energía, de esto hay consenso en el mundo de la ciencia, se trata de hacer Unidad con dicha energía sensata, inteligente. Tenemos, si así lo decidimos, la posibilidad de ser auténticos Creadores, de ser auténticas Creadoras.
Claro, ello nos exige vivir en la alineación permanente. La creencia, el pensamiento, el comportamiento, las emociones, y como consecuencia la energía, que es la Creadora.
En mi opinión, toda persona que trata de crear un mundo mejor, ha de partir de este principio. Vivir con pensamientos que nos hagan sentirnos bien. De no ser así, arrastraremos con el estrés.
Y termino con una de mis frases: “Procura vivir con la sonrisa interior permanente”. Y recuerda, eres una persona Creadora.
